Hoy son 4

Criando Cusucos, Leo

La emoción está a flor de piel. Se siente en el hogar. Los confites están tirados en el suelo y parece que hubo una explosión de algo muy festivo. Los niños estaban dormidos y yo, con mis ojos completamente abiertos, tenía a mi esposa en mis brazos que dormía tiernamente. En mi cabeza repasé todo lo que me ha pasado en estos últimos años. Tanto problema económico, tanto caos de la relación de unos seres queridos, tantas decisiones de negocio mal tomadas, tanta grasa en mi panza y a pesar de todo eso, he me aquí. En los brazos tenga a la mujer de mis sueños y a penas a una decena de juguetes de distancia dos hijos que son una gran maravilla y alegría para mi existir. La sonrisa se comenzaba a construir en mis labios.
Hoy, la emoción se siente como un gran rugido por dentro. Celebramos un regalo divino. Celebramos un niño con los colochos únicos y una afición por los dinosaurios. Hoy se siente la alegría no sólo del cumpleañero si no también de su hermano, sus papas, sus tíos, abuelos, primos, etc, etc.

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js
Este es mi hijo amado, en quien me complazco.
Este es mi hijo amado, con quien juego día a día, a quien trato de educar en cada momento, en quien confío mi legado, a quien le pido que cuide al mundo con todo y sus animales y personas. Este es mi hijo amado, que me dio la bendición de ser llamado padre y sólo con eso, me otorgó, el regalo más grande que he tenido en mi vida.

Lazy Morning with my ones and onlys.

A post shared by Leo R (@lrp89hn) on May 28, 2017 at 7:06am PDT

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

Advertisements

El Tren del Tiempo

Leo, Momentos de Carambas

En un par de horas será 29 de mayo. En un par de horas será el aniversario de cumpleaños de nuestro pequeño y nuestro corazón no cabe de la alegría. ¿Cómo pasó el tiempo tan rápido? ¿Cuando paramos de contar los meses de vida? Aún no nos hemos dejado de maravillar con cada éxito, con cada esfuerzo, con cada nueva habilidad y con cada nuevo pensamiento de nuestro pequeñuelo.

DSC_8587

Lucas y yo hace unos días menos de 2 años

Mi corazón se hace chiquito pensar que mi Lucas ya no es tan chiquito, que pasó de ser un bebe a un infante a un toddler y que de allí a un niño, a un adolescente, a un joven adulto, a un adulto… Cada día que pasa Lucas es un niño menos mío y más de él mismo.

Este domingo pasado dejamos que su mamita linda descansara un poco y decidí jugar al tren con él. Agarramos su canasta de juguetes – que idóneamente tenia un par de ruedas – y le até una cinta que nos encontramos por la casa. Puse diferentes “paradas” a través de la casa una banca, una silla, y otros similares y en cada uno de ellos puse sus animalitos favoritos. (Lucas es un gran fanático de los animales)

DSC_2725

Cookie Monster esperando en la parada del tren

DSC_2721

Señor Oso en la parada de la mesa de colorear

DSC_2722

Una vista de circunvalación La Banca Café y la parada del Banquito Blanco

Una vez preparado el camino, lo subí en la canasta y le dimos vuelta a la casa por casi una hora. Le encantó. Al inicio no quería dejar a ninguno en la parada del tren. Cada vez que lo sugería me imploraba que no los dejaramos. Al final captó que si los dejamos podíamos regresar por ellos.

DSC_2726

Lucas en el tren con los animales mientras bebe jugo

Por rato dejaba el jugo tirado y me di cuenta muy tarde que se mojó toda su pijama. De allí fue una pequeña guerra para sacarlo de la canasta pero al final nos salimos cantando Hakuna Matata (su nueva canción favorita) y nos bañamos. Luego a dormir una siesta. Quedé solo en la casa un rato y no podia parar de sonreír pensando lo bonito que habíamos jugado.

Hay momentos en los que el estrés del día a día y en especial de trabajo me carcomen y tengo que hacer un esfuerzo sobre natural para poder dejar eso en la puerta de la casa para entrar y entregarme completamente a mi familia. Es hoy en la víspera del cumpleaños de mi primogénito que le agradezco a Dios que me ha dado una familia tan luminosa y que me ha dado un cruz que cargar. Le agradezco aún más porque me sostiene la cruz mientras estoy en casa y es por eso que me cuesta tanto salir de la misma. Justo hoy leí una frase que decía algo como “Que tan agradecido estoy de tener en mi vida a alguien a quien me cueste decirle tanto adios”.

El tiempo pasa y lo hace muy rápidamente. Temo en ese día que mi hijo deje de  ser mi pequeño a mi jovencito a mi gran adulto. Ese tiempo en que mi hijo sea más de él mismo que mío. Así como mis padres tuvieron que temer lo mismo y me doy cuenta ya cuando soy muy mío y poco de ellos.

DSC_2724

DSC_2723Hasta pronto,

Leo

Ps: Les dejo una foto extra de los albums que no eran digitales.

leito bebe y papa

Yo, Leo II, con mi padre Leo el primero. Y pensar que viene Leo III dentro de poco.